viernes, 7 de diciembre de 2018
jueves, 11 de octubre de 2018
CALAMÓN
Identificación
Ave
de tamaño mediano, de color azulado metálico en el dorso, con
tonalidades algo más claras y verdosas en la garganta y pecho, y con
plumas caudales de color blanco. El pico es grueso, de color rojo vivo,
que se continúa hacia la frente formando un escudete frontal, también
de color rojo. También son rojas las patas, en las que destacan sus
largos dedos.
Los
pollos nacen con un plumón negro, patas de color rosado y pico blanco o
azul claro, en el que, sin embargo, se comienza a apreciar el
desarrollo del escudete rojo. Las patas son de color azul negruzco.
Durante su periodo juvenil los pollos adquieren un plumaje grisáceo
azulado, con la cabeza y el cuello más oscuros, garganta blancuzca y
pecho y vientre de color pardo gris.
Las hembras son similares en coloración, pero con tonos más apagados y mates que los machos.
Masa corporal media, 813 g en machos y 697 g en hembras.
Voz
Ave
muy ruidosa, especialmente en primavera y durante los crepúsculos. Su
llamada más representativa es un sonoro grito atrompetado de alarma,
que se oye desde gran distancia.
martes, 27 de marzo de 2018
martes, 12 de diciembre de 2017
lunes, 20 de noviembre de 2017
viernes, 21 de julio de 2017
sábado, 20 de mayo de 2017
Suly y Gordo
Hace algunos años una rata
se nos coló en el sótano por la ventanilla del aire y ante los gritos de mi
mujer me vi obligado a bajar con la escoba y cazarla de un fuerte golpe, hubiese
preferido echarla ya que no era mi estilo hacerlo de esa forma. Hace tres años
que mi hijo le regalo a Cristina en su cumpleaños dos ratillas que no queríamos
tenerla y al final cedimos.
Las
llamaron Suly y Gordo, dos machos, las primeras noches no sé como se escaparon
de su jaula y entraron en nuestro dormitorio; fue la única vez que lo hicieron. Muchas veces solía abrirle su casa para que corretearan por las escaleras, los
patios o algunas habitaciones; lo que más le gustaban era entrar al salón o al
patio donde tenemos algunas plantas.
Gordo era más tímido y se
escondía en los sitios más insólitos: detrás de la lavadora, en los tubos de desagüe
o entre libros en la biblioteca. Suly era más atrevido, el macho alfa; todo espacio,
persona y lugar era para él, dueño y señor de la situación. Sabíamos que tienen una edad
limitada, nos regalaron tres años maravillosos…
Gordo se nos fue de
repente e inesperadamente al final del
verano de 2016, a
consecuencia de un tumor, Suly mantuvo su condición y figura durante ocho meses más. El día que se fueron lloramos
con desconsuelo, no podía imaginar que los íbamos a querer tanto. Allí quedaron
entre murmullos del viento y el sonido de las aves, en los verdes pinares de la
Bullarenga.
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