domingo, 4 de octubre de 2015

Siete años de esfuerzo para toda una vida


Una  vez aprobada la prueba de ingreso en el Instituto Técnico de Enseñanza Medía, dejaba atrás la enseñanza cutre de aquello años en las escuelas motrileñas, el maestro con la vara en la mesa para castigar a los alumnos que no sabían lo que les preguntaban era la gran escena de cada día. Fueron siete años en el ITEM “Julio Rodríguez”, los años más importantes para los estudiantes que formábamos la segunda promoción.
         Con profesores que nos dejaron su impronta y fueron el espejo donde mirarnos en el despertar a una nueva vida, como Don Ramón que nos daba dibujo, Don Sebastián, lengua, Don José Luís, física y química, Don José Alberto, inglés, Don Juan de Dios, matemáticas, Don José Luís Medina y Don Manuel, taller, o la gran personalidad de Don José Vinuesa, gimnasia y política, entre otros. 
Siete años para entender que podíamos mirar un poco más allá del empecinamiento pueblerino de algunas autoridades locales que estaban en contra de la construcción del ITEM porque decían que no habría mano de obra para trabajar en el campo. Sin duda fue una oportunidad para que de allí salieran auténticos y excelentes profesionales en distintas facetas de la vida laboral, social y humana.

Una oportunidad que me permitió dedicarme a la enseñanza y desarrollar mi vida profesional en mi propio pueblo, ahora ciudad; todo un lujo que tengo que agradecer a mis padres y a esos años de esfuerzo junto a los profesores que realizaron un magnífico trabajo educativo y social con el alumnado.